Crecer es aventurarnos a un mundo desconocido y en cada ciclo necesitamos construir nuevas integraciones en cuerpoalma.
Como aprendices de la vida y herederos de la diversidad, sumamos saberes de Oriente y Occidente. A través del movimiento y la meditación exploramos la respiración, la relajación, la flexibilidad y nuestras emociones. La meditación nos permite reconocer el rumbo del pensamiento y aliviar cargas innecesarias. El dialogo y los canales creativos enriquecen la comunicación.
Necesitamos escucharnos y escuchar para actuar. Estar más enteros, en contacto con el propio ser, despojándonos de trabas y corazas y en aprendizaje; cada uno de los participantes experimenta sus sentidos y sus ritmos y el modo como pasado y futuro se integran en el presente para dar respuesta.
Es preciso dar cauce a nuestras emociones, reflexionar, escribir sobre las propias integraciones, potenciar dones y talentos, imaginar proyectos personales, familiares y sociales respondiendo nuestras propias preguntas y elegiendo metas. Es preciso aceptar los conflictos y las crisis como parte de la vida, los errores, los duros aprendizajes que nos permiten experimentar unidad personal y afirmación dentro de los grupos, lograr continuidades, diseñar un camino de conciencia.
Necesitamos reconocer las dimensiones asombrosas de nuestra existencia.
Como seres de la Tierra -la Pachamama en la cosmovisión andina-estamos en transformación; como ALIPÉ la propuesta es integrarnos y entrenarnos para afrontar los cambios y acompañar.
Munay – de Corazón
Laura Lerner
FUNDAMENTACION 2010
ALIPÉ: NACIMIENTO Y CICLOS DE VIDA
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