¿A qué llamamos Biblioteca?
Las bibliotecas son lugares donde los seres humanos resguardamos ideas en el papel y podemos leerlas y disfrutarlas.
Etimológicamente BIBLIOTECA proviene de los vocablos griegos:
BIBLION, que significa libros
TEKES que significa caja.
Biblioteca entonces es el lugar donde se guardan los libros.
La historia nos revela que el ser humano siempre tuvo la necesidad de expresar lo que veía y sentía. Las paredes de las cuevas y las piedras fueron instrumentos para plasmar los secretos de su alma y nuestra región alberga un rico legado pictográfico de los pueblos originarios.
Luego llegó la ESCRITURA sobre diferentes soportes: piedra, tablas de arcilla, papiro, papel y actualmente las pantallas de una computadora.
Las primeras bibliotecas funcionaron en los templos de las antiguas ciudades mesopotámicas de "la media luna del valle fértil" en Medio Oriente, cuna de núcleos urbanos con intensa vida cultural, política, social y económica. Allí nuestros ancestros reunieron los conocimientos del mundo Antiguo.
En la tierra de los faraones, las bilbliotecas fueron recintos de los escribas, quienes a través de los jeroglíficos registraban la vida de los egipcios y eran considerados una casta especial por el solo hecho de saber leer y escribir. En el seno de la civilización romana las bibliotecas se tornaron públicas y sabemos que las organizaron por temas separando una sección con bibliografía griega y otra romana. Allí funcionó la biblioteca de Alejandría considerada una joya en el mundo de Alejandro Magno y tuvo como objetivo reunir todo el conocimiento y ponerlo a disposición de los eruditos.
En el Medioevo de castillos y caballeros fueron las iglesias y monasterios los sitios donde se custodiaron los libros de los grandes filósofos griegos y del cristianismo. Fue la época de los copistas, los calígrafos y de las traducciones de los grandes clásicos.
Con el Renacimiento, la llegada de la imprenta y el papel, los libros se multiplicaron, se amplió el número de quienes aprendieron a comunicarse mediante la lectura y la escritura.
Leer y escribir desde entonces fue un modo intenso de comunicación en nuestra vida cotidiana y los libros y escritos transmitieron ideas desde un continente a otro creando una red de comunicación en la cual debemos orientarnos para elegir qué leemos, qué escribimos, cómo intercambiamos mediante la palabra nuestras emociones y conocimientos.
En nuestros tiempos las bibliotecas son sitios de encuentro, de aprendizaje, un espacio para la investigación, la recreación, la elaboración de proyectos personales y sociales, para el placer de ampliar horizontes. |